De lo que se siente cuando no se siente.
Hoy no tengo ganas como siempre o no, como algo que recuerdo de alguna época que parece siempre persistir.
Hoy siento que no soy importante, que nadie me tiene en cuenta, como si en los demás se reflejara lo que siento por mí.
Hoy siento que nada vale la pena, siento que tengo un montón de traumas que parece que nunca dejare, parece que nunca seré importante.
Nunca destacare en nada, siento que siempre estaré relegada, olvidada, que siempre seré una fracasada.
Siento que tengo un montón de traumas que nunca superare, creo qué las drogas, el alcohol y el sexo son el regalo de consolación para los hombres cuando han perdido la inocencia; cuando ya no quieren jugar con muñecas y carros, o no se divierten simplemente con una piedra.Es un regalo triste en realidad, es el juego que los hace sentir grandes, lo que los distingue los niños.
Siento que esto una estrategia de confusión horrible y terrible. Creo que la televisión ha colaborado en gran parte a este hecho. Siento que yo perdí la inocencia siendo muy niña,aunque no tuve ninguna experiencia traumática, y sin embargo sigo viendo sus programas de televisión basura asquerosos, que no enseñan nada y que hacen perder la esencia de lo lo que verdaderamente se siente, e importa.
Siento que no importa cuánto me esfuerce.
Creo que no importa el esfuerzo de todos los quieren cambiar el mundo, porque hay más de los que quieren que todo permanezca igual. Al final de cuentas, qué importa si uno cambia, si los demás no lo hacen. Que importa si yo soy mejor persona que los demás, o sí tú lo eres, sí da absolutamente igual, si no cambia nada. Y si tampoco por eso se me recordará; que importa si al final sólo somos olvido.
Somos el algo entre dos nadas, esperando ser eso: una nada más.
Estoy perdida, cansada, no tengo fuerzas, no siento la esperanza y lo peor de todo es que siento que expresar esto que siento es peor que callar. De igual manera, siento que a nadie le interesa, todos son expertos en convertir los problemas de otros en los suyos propios, en olvidarlos, en marginarlos. Yo también me declaro culpable.
No sé, no puedo hacer más. Siento unas ganas infinitas de llorar y de ahogarme en mis propias lágrimas. ¿Eso será el mar? Lágrimas, lágrimas infinitas, por todo el dolor y la tristeza que envuelve al mundo; de la que nunca nos libraremos.
-Eso es todo, a lo lejos alguien canta a lo lejos mi alma no se contenta (con haber perdido
la esperanza), como para encontrarla mi mirada la busca, mi corazón la busca y ella no está conmigo.- Eso es todo, a lo lejos ya no recuerdo nada. La misma noche que hace blanquear los mismos árboles... Nosotros los de entonces, ya no somos los mismos.
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