Retrato

No te muevas, solo sonríe ante la dulce espera de lo inolvidable
vale la pena, todo cuanto vivas
y si no estas agradecido de la mas infinita manera, has pecado.

Suenan violines tras la cortina, y el telon se abre
figuras impensadas empiezan a surgir de la oscuridad
parece que nada tiene sentido,
y de pronto lo sublime se manifiesta y todos pueden entender.

Mas de una lagrima resbala en el recinto,
y al terminar la obra los actores se acomodan
un silencio espectral, y tras la reverencia
estalla un aplauso que sabe a victoria.

Lo he logrado, dice el personaje.

Y muere.

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